
En la soledad espero encontrar, esa voz que me haga darme cuenta de mis errores y de todo lo bueno que tengo. Hoy espero encontrarte a ti, a ti que me hagas suspirar, temblar, ilusionar y pedir una nueva oportunidad a la vida. Hoy no tengo nada porque vivir, mucho menos un motor suficientemente fuerte que me impulse a la cima. Astiada de todo lo que me rodea no se si pueda mañana despertar, no se si tenga ganas es más no quiero nada ni espero nada. Mis piernas no tienen fuerza, no tienen ganas. Eso es, no quiero seguir ni un momento mas, mis ilusiones han muerto como mis sentimientos, creo que ya puedo sentir o no quiero sentir,no quiero romper mas mi interior y salir de la comodidad de mi soledad, ahí no me lastiman y nada me puede doler. Adiós, me despido y te dejo esto para que lo sepas, no podias hacer nada, no podías determe. sólo te digo que dios no es el único que decide la hora de la muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario