En la oscuridad, el silencio es testigo de la destrucción de mi interior. Has dejado de ser el relieve de mi existencia. Después de tantos años mi alma grita libertad, grita desesperación , grita que me dejes en paz. Siempre he vivido en sombras, bajo el yugo de tu poder, intentando dejar de ser vista por ti y ser vista por mi. Sí , te doy gracias por ayudarme, por darme las armas para salir adelante. En este instante abro la puerta, dejo que el viento, el sol se posen en mi rostro y por fin pueda salir de ti. Amor enfermizo y complicado, enemigo de las personas débiles como yo lo único que te digo es adiós. Has dejado de ser mi sufrimiento ve a hacer llorar a otra tonta que se deje manipular y humillar. Eres como el viento, no se ve, no se toca, sólo se siente pero cuando es muy fuerte termina destrozando lo que hay a su paso.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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